Tomado del libro: «Los adolescentes preguntan» de Ismael Vidales
Yo tengo 15 años y tengo un hermano de 18 años; mi problema con él es que nada le gusta, se porta muy apático en todo y parece que siempre está de mal humor. Si se trata de trabajo, ninguno le gusta; el estudio, menos; y para acabar pronto, hasta las diversiones le parecen aburridas pues cuando toda la gente se está riendo de algo, el permanece con su cara seria. Cuando le preguntamos a qué se debe su comportamiento, nos contesta con frases cortantes y sin dar muchas explicaciones. No sabemos qué hacer porque procuramos complacerlo en todo, sacarle plática, acercarlo a jóvenes de su edad y nada nos da resultado. La verdad a veces nos desespera. ¿Qué actitud hay que tomar en estos casos ?
El Carnal.
La falta de reconocimiento de las personas puede ocasionar una conducta ambivalente que a veces se expresa llamando la atención mediante diversos recursos como: el retraimiento, el hermetismo, los gritos, la hostilidad. En este caso se corre el riesgo de que sus actitudes generan un círculo muy peligroso y sin salida. Él ofende y obviamente también es ofendido. Yo recomendaría que se le aproximase a proyectos que él mismo pudiera construir donde todo ocurra a su gusto, por ejemplo, el deporte, la lectura, una novia, viajar, la música. Pero es importante que él tome conciencia de su estado y colabore. Un especialista serio les ayudaría mucho, pero definitivamente, tu hermano debe recuperar su interés por la vida. Él debe convencerse de que tiene derecho a ser feliz y nada ni nadie le debe impedir desarrollarse y vivir su concepto de felicidad, porque cabe recordarle que cada quien es feliz a su manera.
