Mediación entre los miembros de la familia, solución a muchos problemas

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MEC Gisela Aguilar Martínez

El ritmo de vida en las familias modernas, hacen que la convivencia se vuelva difícil, intolerante, a la vez incomprensible, esto lleva a los integrantes del hogar a experimentar momentos de estrés, enojo, angustia, impotencia, peleas entre los mismos, provocando distanciamiento y separación.

Los padres, buscan encontrar posibles soluciones a los problemas familiares hablando con los hijos, pidiendo comprensión a la situación que viven laboralmente, que tal vez este sería el principal motivo de distanciamiento entre todos. A su vez, la convivencia entre los hijos, compañeros de cuarto, donde uno por ser mujer y el otro hombre, uno mayor y el otro menor, suelen ser los problemas más fuertes que viven las familias. La diferencia de temperamentos, el bullying, la falta de apoyo entre los hermanos, la etapa de la vida en la que se encuentren, son los rasgos más característicos para los conflictos entre ellos.

Y es aquí donde viene la pregunta difícil, ¿Cuál es el trabajo que tiene que hacer los padres para solucionar este tipo de conflicto entre sus hijos? Para ello existe la mediación, la cual es la intervención de una persona u organismo en una discusión o en un enfrentamiento entre dos partes para encontrar una solución.

La mediación se implementa a nivel judicial, para resolver conflictos, en donde la intervención de un tercero realiza indagatorias para resolver un conflicto de carácter internacional, social o colectivo, e individual. Existen varios tipos de mediación, como, por ejemplo: civil y mercantil, escolar, de corporación, sanitarias y familiar. Esta última es en la que nos vamos a enfocar.

La mediación es un modo pacífico de gestionar y solucionar los conflictos que está cobrando cada vez más importancia. Esto no se debe al hecho de que los problemas en las familias puedan haber aumentado o ser más complejos, sino, principalmente, a las grandes ventajas que presenta la mediación para cuidar las relaciones familiares, aún en los momentos difíciles.

La mediación familiar, la deberá llevar a cabo el jerarca de la familia, cuando los padres están juntos, deberá ser el padre, de lo contrario cualquiera de los padres que esté al frente de los hijos. El mediador, debe crear un ambiente estable entre ambas partes, ser ecuánime y no inclinarse por alguno de los hijos, o sea, sin favoritismos, no es un debate, es una plática en donde se deben de exponer las problemáticas, sustentarlas , crear un momento de diálogo y entendimiento  para así poder llegar a los acuerdos.

Los principios básicos de la mediación son: voluntariedad, confidencialidad, neutralidad e imparcialidad del mediador.

Cuando una familia no discute es posible que se deba más a la indiferencia o a la mala comunicación que a una óptima relación, casi imposible. Encontrar el punto medio a la discusión es lo realmente difícil, porque si se sale de control la discusión se vuelve un problema serio y resulta totalmente contraproducente. La inteligencia y la destreza es lo que van hacer que la mediación entre los hijos, resulte verdaderamente exitosa.

Se recomienda, que si no resulta exitosa la mediación implementada por la familia, se asista a una mediación dada por profesionales en el tema.

Hay que recordar que la familia es la más antigua de las instituciones sociales humanas y existirá, de una forma u otra, mientras exista el género humano. Las relaciones familiares, con todo, hay que cuidarlas. Hace falta alimentar los buenos sentimientos y afanarse por la armonía y la paz en los hogares, al igual que se riegan las plantas de la casa. La convivencia es complicada y difícil, cada persona tiene su forma de ser, de comportarse, de manifestarse y de pensar.

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