Las tareas y las mochilas escolares

Spread the love

Ismael Vidales Delgado

¿Son las tareas escolares un recurso educativo, un castigo, o una simulación? Desde tiempo inmemorial, las tareas escolares han sido objeto de controversia en la que intervienen maestros, padres de familia, autoridades educativas y expertos, menos los estudiantes que son los que las padecen.

Parece que nadie está en desacuerdo en que los niños y adolescentes realicen tareas en casa: hay abundancia de sitios en la Internet destinados al tema, los cuadernos de tareas se venden como pan caliente, múltiples maestros han puesto su pequeño negocio para ayudar a los niños a hacer su tarea, proliferan pequeños y medianos negocios que hacen la tarea de los niños copiando y pegando de la Internet, y es evidente que muchas tareas son realizadas por los padres, hermanos y familiares.

Debo advertir que yo no me opongo a que el estudiante realice tareas en su domicilio, a lo que me opongo es a que esas tareas sean tan inútiles como los pozos que mandan hacer a los presos y que ya hechos, proceden a taparlos, todo por el puro gusto de humillarlos y hacer visible quién es el que manda.

Si revisamos las tareas escolares, encontraremos que casi todas son verdaderos atentados a la inteligencia y a la razón: copiar del libro, colorear mapas, pegar estampas, copiar y pegar de Internet, eso y más, todo imposible de ser revisado por el maestro, cuando más, se toma el registro de los alumnos que cumplieron o se comisiona a un estudiante que lo haga en representación del maestro, y el colmo es que se fastidia al alumno y a los padres de familia con reportes mecanizados, como: “el niño no cumplió con la tarea” y la amenaza de que si acumula tres reportes, el niño o adolescente pasará a la corte medieval en que suelen constituirse los maestros.

La Secretaría de Educación jamás ha investigado la utilidad de las tareas, si existiera una investigación seria y profesional ya habrían eliminado las tareas inútiles y las habrían sustituido por verdaderas propuestas pedagógicas para promover el aprendizaje y el ejercicio de las funciones superiores de la inteligencia. Las escuelas simuladoras confunden calidad con trivialidad, por ello los niños pueden sufrir lesiones en la columna por cargar mochilas como fardos, repletas de libretas. Ya es tiempo de que se analice también, qué tan importante es la mochila en la educación básica, ¿por qué los muchachos de preparatoria llevan menos carga y los alumnos del nivel superior no llevan mochila?

Las tareas escolares a domicilio tienen un carácter totalmente punitivo que incrementa la tensión familiar, la angustia de los padres, el concepto de minusvalía del estudiante, el gasto familiar, y las molestias que genera el andar, ya entrada la noche, consiguiendo estampas, cartón cáscara de huevo, copias, pilas AA, mapas, entre otros “recurso educativos” para que el estudiante lleve la tarea del día siguiente.

Las tareas escolares carecen de valor pedagógico, no me queda ninguna duda, representan una sobrecarga para el alumno de por sí cansado de su jornada escolar, apenas come y ya está rumbo a su clase de inglés, de karate, de danza, o de lo que se le ocurra a sus padres; las tareas serán realizadas por la familia a sabiendas de que el maestro o maestra no las revisará ni tienen fines educativos.
Tareas y mochilas, son temas que debe revisar el Nuevo Modelo Educativo y declarar sin ambages, cuál es su valor educativo, o de plano cancelar su uso. Las tareas sirven actualmente para tres cosas, y las mochilas, para llevar el lonche y una pistola, por lo que se ofrezca.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Back To Top
Spread the love