Autores: Elizondo Herrera A. [1],[2]; Flores Guevara L.A. 1 ;González Santos Y. 1 ; Zavala Treviño J.R .[3]
Resumen
La enseñanza de las ciencias naturales en el cual se haga hincapié en la problemática ambiental y la salud a nivel mundial representa uno de los retos más importantes que enfrenta la sociedad actual, por lo que la educación o los sistemas educativos formales se ven en la necesidad de rediseñar dentro de sus ejes programáticos fundamentales las temáticas ambientales y intensificar y extender sus esfuerzos para divulgar, concientizar y educar a la sociedad en general a través del diseño de proyectos y programas que promuevan acciones para impulsar una cultura de respeto, cuidado y utilización adecuada y racional de los recursos naturales y la adquisición de hábitos saludables de consumo.
La Secretaria de Educación del Estado de Nuevo León (SENL) en corresponsabilidad con otras instituciones como el Consejo Estatal de Ciencia y Tecnología de Nuevo León (COCYTENL) y la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL) han diseñado un programa llamado Ciencia en Familia en el que los padres de familia, maestros de educación básica e investigadores participen en la sensibilización que conlleva hacia la adopción de actitudes positivas hacia el medio natural que se traduce en acciones de cuidado y respeto hacia el medio ambiente, la diversidad biológica y su propia persona.
El programa tiene una base metodológica constructivista con la aplicación de sistemas vivenciales e indagatorios de la ciencia, en el cual los educandos mediante la experimentación en el hogar, el apoyo de su familia y docente adquieren conocimientos científicos, desarrolla habilidades y fortalece actitudes.
Introducción
Es innegable que las organizaciones más importantes para cualquier individuo siempre han sido y serán la familia, y la comunidad en la que se desarrolla, dentro de éstas, los individuos reciben la educación fundamental para ayudarlos a armonizar su vida diaria con la cultura, el trabajo, los recursos naturales, el conocimiento científico y las formas de organización social con las cuales interactúa.
Por consiguiente hay el reto de crear una nueva cultura educativa en el cual los sistemas educativos motiven y apoyen la participación continua y creciente de los padres de familia en la tarea formativa de los educandos, mediante acciones directas orientadas a que los adultos que interactúan con los infantes propicien el desarrollo integral de los niños y sus familias. Respondiendo a las necesidades básicas de aprendizaje destacadas en la UNESCO que incluye aprender a conocer, aprender a hacer, aprender a convivir y aprender a ser como clave de una educación para la paz y tolerancia.
Descubrir y cultivar las aptitudes de cada cual es tarea que no corresponde únicamente a los docentes. El papel de la familia y la comunidad local en el pleno desenvolvimiento de las aptitudes del alumno es, a la vez, soporte y complemento de los esfuerzos del sistema administrativo educativo.
La relación familia escuela
La relación familia y escuela debe emerger de la corresponsabilidad de complementar la acción educativa en favor de los educandos, con base al mutuo reconocimiento (padres y maestros) de sus fortalezas y limitaciones, por el reconocimiento de los beneficios que pueden generarse de la complementariedad lograda si se entrecruzan los impactos educativos. Es innegable que el alumno se desempeña mejor cuando su familia lo apoya en su aprendizaje, cuando valora y aplica los conocimientos que adquiere en la escuela.
La participación de la familia en la escuela le confiere a los padres otra perspectiva sobre el niño y su educación y les aporta nuevas actitudes, diferentes estilos de relación y prácticas estimulantes, las que se acercan más a la visión de los educadores. La participación de los padres en la escuela se ha adoptado como un criterio de calidad y garantía de eficiencia de la acción educativa.( Charpak 2005 ;Ibarra 2002)
El Programa de Ciencia en Familia
Antecedentes
La educación en México en sus distintas vertientes y modalidades, parte de las disposiciones jurídicas existentes como son el Artículo 3° Constitucional y la Ley General de Educación, en donde se establecen las bases generales que rigen la educación, estableciendo las obligaciones de la federación, los estados y los municipios, así como las aportaciones económicas correspondientes que permitan la operatividad del mismo.
Sin embargo es importante hacer hincapié en la necesidad de la participación de los diferentes sectores de la sociedad (políticos, empresarios, educadores, padres de familia, asociaciones civiles e individuos en general) en la planeación, desarrollo y ejecución de la propuesta educativa centrada en la formación integral del educando, con bases científicas y tecnológicas, con un sentido humanista, y sustentada en los cuatro pilares que contribuyen a transitar hacia el desarrollo sustentable que son: aprender a ser, aprender a hacer, aprender a conocer y aprender a convivir y de esa forma prepararlo para que participe en forma activa al desarrollo sustentable de la sociedad de la que forma parte y le permita fundamentar nuevos esquemas de crecimiento en el futuro.
Los cuatro pilares antes mencionados sustentan los principios que se derivan en los objetivos que definen las áreas de acción que se pretende atender durante la Década y que son: 1. Reducción de la pobreza; 2. Equidad de género; 3. Promoción de la salud; 4. Conservación y protección del ambiente; 5. Transformación rural; 6. Derechos humanos; 7. Entendimiento intercultural y paz; 8. Producción y consumo sustentables; 9. Diversidad cultural y natural; y 10. Tecnologías de la información y comunicación.
El estado de Nuevo León, México se ha distinguido por su liderazgo en los ámbitos educativo y económico, está consciente de que una de las condiciones fundamentales para impulsar y asegurar el desarrollo sostenido de una sociedad, radica en la generación de círculos virtuosos constituidos por inversión productiva, crecimiento económico, empleos bien remunerados y ahorro, es decir, características fundamentales de una Sociedad del Conocimiento con una educación cívica y ética que busque la construcción de una ciudadanía crítica y propositiva.
En este contexto la Secretaría de Educación del Estado de N. L. desde hace poco más de cinco años ha implementado el Programa de Ciencia y Tecnología para Niños (CTN), enfocado principalmente al área de ciencias naturales, capitalizando la inmensa curiosidad natural de los niños, con el propósito central de que los alumnos adquieran conocimientos, capacidades, actitudes y valores que se manifiesten en una relación responsable con el mundo natural, estimulando su capacidad de observar, preguntar y plantear explicaciones sencillas de lo que ocurre en su entorno.
Tomando en cuenta los compromisos adquiridos por nuestro país, al aprobar la resolución de la ONU de declarar a partir de enero del 2005 la Década de la Educación para el Desarrollo Sustentable y como una medida preparatoria, dentro de los planes y estrategias de educación en nuestro Estado, es que a partir de agosto del 2004, la Secretaría de Educación de Nuevo León implementó un nuevo Programa a nivel Estatal con apoyo de la Coordinación de Ciencia y Tecnología del Estado de Nuevo León (COCyTE NL) y la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL) México, denominado Ciencia en Familia, cuyo propósito fundamental es integrar en forma estratégica un sistema para fomentar la participación de los padres y los maestros en la formación científica de los educandos, y darles una formación integral que responda a las exigencias laborales en constante evolución, además de desarrollar y arraigar valores, habilidades, actitudes que le den una identidad sociocultural nacional pero a la vez les de la adaptabilidad para desenvolverse a nivel internacional, aunada a la utilización adecuada y racional de los recursos naturales.
Diseño del programa Ciencia en Familia
Detección del problema:
Tras la implementación del programa de Ciencia y Tecnología para Niños (CTN) por dos años consecutivos, en una población estudiantil del nivel básico en diversos planteles localizados en el área metropolitana del Estado de Nuevo León, se observó la excelente recepción por parte de los niños a la realización de actividades experimentales dentro del aula, los positivos cambios conceptuales y actitudinales respecto a la naturaleza y el medio ambiente, los llevaron a tratar de emprender acciones concretas, no sólo en el ámbito escolar sino en su hogar, motivo que atrajo la atención de los padres de familia sobre la forma y contenido del aprendizaje que estaban adquiriendo sus hijos, que aunque les resultaba agradable no era por todos bien comprendida y por lo tanto no siempre apoyada.
Propósito de la Propuesta
El programa de Ciencia en Familia, desea contribuir positivamente al reto de crear una nueva cultura educativa: para que haya mejores hijos, debe de haber mejores padres; para tal efecto los sistemas educativos deben de motivar y apoyar la participación continua y creciente de los padres de familia en la tarea formativa de los educandos, mediante acciones directas orientadas a que los adultos al interactuar con los infantes propicien el desarrollo integral de los niños y sus familias, como bien lo describió el Forum Mundial de Educación DAKAR 2000 en el cual las naciones acordaron extender y mejorar los cuidados y educación de la primera infancia… entre otros. Haciendo énfasis en que descubrir y cultivar las aptitudes de cada cual es tarea que no corresponde únicamente a los docentes, por lo que la familia y la comunidad local, en el pleno desenvolvimiento de las aptitudes del alumno, deben ser soporte y complemento de los esfuerzos del sistema educativo.
Los principios que sustentan la participación en el programa son:
La familia se incorpora al programa libremente, porque desean que el educando con su orientación y la del docente, adquiera conocimientos científicos con sustento experimental y con apoyo vivencial que lo conduzcan a cambios de actitudes y valores que incorporan en su vida cotidiana.
La participación activa de los padres en la vida del Centro Educativo es reconocida por los docentes como una contribución valiosa para lograr el éxito en la formación de los educandos.
Objetivo general
Fomentar en la familia el autoaprendizaje, el desarrollo de actitudes, capacidades y valores a través de las ciencias, que se manifiesten en una relación responsable con el entorno social, cultural y natural del cual forma parte.
Metodología
Metodología Constructivista que enfatiza la expresión abierta de lo que la familia piensa sobre los temas tratados.
Sistemas de Enseñanza Vivencial e Indagatoria de las ciencias El aprendizaje vivencial es aquella forma de aprendizaje en la que los participantes se involucran activamente, adquiriendo conocimientos, habilidades y/o valores a través de la experimentación, la reflexión, la investigación y aplicaciones de tal forma que sea capaz de replicar el proceso con resultados similares en el futuro, en este caso la familia lleva a cabo este ejercicio dentro del hogar, guiada por el maestro del educando y un asesor pedagógico.
Etapa de reclutamiento
Una vez presentado el programa ante las autoridades correspondientes se establece un convenio de colaboración entre el Consejo Estatal de Ciencia y Tecnología, la Universidad Autónoma de Nuevo León y la Secretaría de Educación para la operación del mismo.
Posteriormente la Coordinación de Ciencia y Tecnología para Niños estableció un programa de capacitación para los docentes participantes, abordando los siguientes aspectos del programa: fundamentación, metodología, dinámica de grupos y evaluación. Así como la programación de los temas a tratar en las seis actividades experimentales que se realizaron en el ciclo escolar 2004-2005.
Esta misma dinámica se realizó en los ciclos escolares 2005-2006, 2006-2007.2007-2008 y 2008-2009 y debido al interés despertado en otras escuelas se amplió su cobertura a 4000 niños distribuidos en 12 zonas escolares de 6 municipios, a la vez se han incorporado mas de mil alumnos de escuelas privadas que por iniciativa propia han decidido participar.
Acciones de la Coordinación de Ciencia y Tecnología para Niños
La Coordinación de Ciencia y Tecnología para Niños, establece el programa de capacitación para los docentes participantes, abordando los siguientes aspectos del programa: fundamentación, metodología, dinámica de grupos y evaluación. Así como la programación de los temas a tratar en las actividades experimentales que se llevan a cabo con apoyo de las otras organizaciones participantes. También tiene a su cargo el desarrollo de los contenidos y diseño del material de apoyo para docentes y familias.
Los asesores pedagógicos visitan en forma periódica a los maestros de las escuelas participantes, para brindarles asesoría, acompañamiento y seguimiento durante todo el periodo de desarrollo, a fin de garantizar la aplicación óptima de la metodología y el logro de los objetivos establecidos.
Al final del ciclo escolar las instituciones participantes con apoyo de otras dependencias y empresas efectúan un evento de clausura, con la participación masiva de todas las familias del área metropolitana en un parque público donde convergen padres, alumnos, maestros, administradores públicos y privados que de una u otra forma hacen posible dicho programa. En el lapso previo a la ceremonia de clausura un comité conformado por educadores e investigadores, evalúa en forma integral las actividades y logros de los participantes a fin de otorgarles un reconocimiento en dicha ceremonia.
Actividades Experimentales
Tomando en consideración algunas de las áreas de acción (promoción de la salud, conservación y protección del ambiente, producción y consumo sustentables) que se pretenden atender durante la Década de la Educación para el Desarrollo Sostenible, así como algunas problemáticas ambientales de interés a nivel nacional y global se diseñaron dípticos caracterizados por tener un diseño gráfico colorido y sugerente, un nombre atractivo y una estructura organizativa de los contenidos, que lleva a las familias a utilizar sutilmente el método científico de investigación.
Los temas trabajados en los 5 ciclos escolares desde el 2004-2005 al ciclo actual corresponden a las áreas de acción de promoción de la salud, conservación y protección del ambiente y producción y consumo sustentable.
Acciones derivadas de la implementación del programa
Las Familias
La disponibilidad de un tiempo específico, por parte de los padres para brindar apoyo a los niños en la lectura y comprensión del tema a tratar, la oportuna ayuda para la realización del experimento propuesto; la búsqueda de información para sustentar mejor su investigación, responder a los cuestionamientos inducidos y/o surgidos de su inquietud personal; la planeación y realización de actividades familiares extramuros como visitas a museos, centros de información y parques naturales; el involucramiento de otros parientes que no viven con la familia, amigos o vecinos; un mayor acercamiento y comunicación con los docentes del plantel y otros padres de familia de educandos participantes, para asesoría y colaboración mutua, ejemplo de ello están los testimonios de los participantes en el fortalecimiento de valores intrafamiliares, sensibilización hacia las problemáticas abordadas y reconocimiento del esfuerzo y trabajo del personal docente y directivo en el ámbito académico.
Los Centros Educativos
Los directivos de las escuelas participantes brindan las facilidades administrativas, materiales (equipo de cómputo, material bibliográfico, equipo de video, sonido, vestuario, talleres etc.) del plantel y los ponen a disposición del personal docente, padres y educandos participantes; apoyan a los alumnos, padres y maestros en las acciones derivadas de investigación (muestras escolares en el aula y el centro educativo) para reuniones de asesoría y capacitación de maestros, padres y alumnos; apoyan y otorgan las facilidades para que los docentes de grupo que participan en el programa puedan asistir a los talleres de Enseñanza Vivencial e Indagatoria de la Ciencia en fechas y horarios previamente programados.
Los docentes organizan y presiden reuniones de asesoría y capacitación a padres para las actividades de investigación a desarrollar, orientan, estimulan y evalúan los reportes de investigación que los alumnos realizan en sus cuadernos de ciencia en familia, retroalimenta a los asesores técnico pedagógicos sobre los logros y dificultades que los alumnos y familias participantes tienen.
Dichos logros se ven evidenciados por acciones concretas tales como la conformación de aula de ciencias con el apoyo de la comunidad escolar (padres, maestros y alumnos), entusiasta participación de los padres, maestros y alumnos en eventos escolares con exposición de trabajos ante la comunidad y mejora del clima organizacional reflejadas por acciones de reconocimientos mutuos ( familias, alumnos y docentes participantes) dentro de la comunidad escolar.
Percepción del programa por las familias y los docentes participantes
Como parte del proceso de evaluación y con el propósito de obtener información para retroalimentar el programa y establecer acciones encaminadas a mejorar la operación del mismo, al finalizar la segunda aplicación se procedió a elaborar dos encuestas, una destinadas a padres de familia y la otra a maestros, la primera se aplicó a una muestra conformada por 1710 familias, entre la información recabada más sobresaliente tenemos que: La muestra de padres representaba el 49% de los participantes en el programa, de estas familias el 70% participaba por primera vez en el mismo, se les aplicó una encuesta de opinión sobre la presentación de los contenidos y diseño del díptico. Con respecto a la comprensión del texto base para explicar el tema a trabajar en cada díptico, el 89% de los encuestados les fue fácil o relativamente fácil, y para casi todos ( 96%) el diseño de la presentación les resultó agradable.
Al preguntarles sobre la factibilidad para conseguir los materiales para realizar cada experimento, sólo el 3.2% de los encuestados considero que le fue difícil o muy difícil conseguirlos.
Partiendo del supuesto que los temas tratados debieran de ser igualmente motivantes para los participantes, la opinión de los encuestados nos dejó ver que 4 de los temas tratados tuvieron un 20% más aceptación de lo esperado.
Las fuentes de información más utilizadas por los encuestados para ampliar y obtener información fueron el Internet, bibliotecas y las enciclopedias, aunque solamente el 30% de los participantes cuenta con Internet en casa, el 70% de ellos no tuvo problemas para desarrollar las actividades sugeridas y el 85% tuvieron una buena o excelente orientación de los docentes y sólo un 5% considero nula o casi nula la orientación del docente.
El 75% de las familias participantes considera que los aprendizajes adquiridos les resultan muy útiles y el 83% considera que les ayudan a desarrollar habilidades e inquietudes en los miembros de la familia.
Las madres de familia son las que principalmente se involucraron en el desarrollo de las actividades, sin embargo, la participación de padres y hermanos en aproximadamente el 45% de los casos y estas actividades según la opinión del 92% de los participantes les ayudaron a fomentar la integración familiar y el 88% de ellas desea continuar en el programa.
Según datos de la encuesta de opinión aplicada a una muestra de 113 docentes participantes (que corresponde al 32.4% del total de maestros participantes) el 80.7% de los encuestados considera que el programa apoya los contenidos programáticos oficiales y el 100% de ellos considera que les facilita el proceso de enseñanza aprendizaje, al menos un 54.4% de los casos opina que mejora el desempeño académico de los educandos participantes, además de que el 80.5% de los docentes consideró que las actividades que desarrollaron dentro del programa les permitieron una mayor y mejor comunicación con sus alumnos, y al menos un 56% de los docentes percibió que el programa ayudó a elevar el grado de disposición de los padres para brindar apoyo académico a sus hijos.
El 99.1% de los docentes encuestados desea continuar participando en el programa y 55.3% consideró que la capacitación recibida les brindó mucho apoyo en las funciones de asesoría, que deberían de desarrollar para la realización del programa, mientras que el 34.2% opinó que dicha capacitación sólo le ayudó en forma regular, al preguntarles sobre la utilidad de la información temática otorgada a los docentes en un disco compacto para brindar apoyo a las familias, las opiniones se dividieron en un 36.8%, 31.6% y 21.9% en mucho, regular y poco respectivamente y el 65.8% de los docentes no cuenta con acceso a Internet, sólo el 7.9 lo tiene en la escuela y un 24.6% en su casa.
Reflexión del sentido y significado de la relación del binomio familia-escuela en la educación en ciencias
A pesar de reconocer incluso internacionalmente que la educación y en especial la educación ambiental, es una de las medidas más poderosas para disminuir la pobreza, la desigualdad y puede promover el crecimiento económico sostenible de los pueblos, dándoles libertad e independencia, a la vez que permite el cambio de actitudes y comportamientos de la sociedad y que desde los años 90 se han incorporado reformas educativas aplicadas en muchos países, sus logros son muy limitados y consideramos que se debe en gran medida a que estos esfuerzos han estado orientados al ámbito escolar, y no como un proceso social. La formación ambiental deberá darse en ámbitos formales (en la currícula de educación básica y media) y no formales (extracurricular fuera del sistema educativo institucional hacia la sociedad).
El término de educación “no formal” no implica que no sea planificada o estructurada, sino todo lo contrario ya que dada la amplitud de los usuarios (hombres, mujeres, niños, adultos, etc.) es un proceso intencional, estructurado y sistemático.
La educación ambiental no formal, como experiencia educativa grupal, marca un estado de transición en el que se resignifica y transforma la visión del mundo, el compromiso y la actitud de los individuos y de las colectividades. Esta transformación se puede realizar no sólo con información, sino a través de la experiencia vivencial de ciertos conocimientos, habilidades o aptitudes, valores y actitudes.
Sin embargo, debemos tener presente que la mayoría de las personas ya han adquirido conocimientos, habilidades o aptitudes, valores y actitudes ambientales que no corresponden con la construcción de una sociedad sustentable sino todo lo contrario, por lo que llevarla a cabo es todo un reto, que requiere de un proceso que tiene etapas de duración variable para cada individuo, en lo particular para que construyan o reconstruyan su visión e interacción con el medio ambiente, dentro de estas etapas destacan: la sensibilización, donde se dialoga sobre la necesidad del rol activo del participante en el tema que se está abordando, la etapa de reflexión se explora y analiza la situación global, nacional y local respecto a la problemática en la que se desea intervenir, se exploran e idean acciones individuales y/o grupales para dar soluciones viables, al igual que se exploran las actitudes, habilidades y aptitudes que debemos y podemos desarrollar para contribuir a la solución o minimización del problema y la tercera etapa es la concientización, en la cual el individuo o el grupo lleva a cabo acciones concretas que implican cambios de actitud, desarrollo de habilidades y ganancia de aptitudes a favor de la solución de los problemas ambientales tratados y cuando estas experiencias son grupales y producto de la colaboración de todos, no sólo se ve implicado su intelecto sino sus sentimientos y por lo tanto adquiere una nueva valoración y significación personal.
Llevar a cabo la educación no formal, requiere de una estructura organizativa, sólida y permanente la cual no siempre es posible sostener a lo largo del tiempo, por lo que sugerimos que debemos aprovechar dos de las organizaciones formales más fuertes en nuestra sociedad, la escuela y la familia, para hacer una extensión no formal de la educación ambiental, aprovechando las ventajas institucionales que estas organizaciones nos ofrecen. Sin embargo a pesar de reconocer y aceptar la conveniencia de la relación escuela-familia, para potenciar las influencias educativas formales y no formales en el plano teórico, hay algunas dificultades para la materialización de la colaboración entre estas instituciones, ( Castro Rosales 2000).
Como bien lo destaca Ibarra Mustelier (2002) la dificultad conceptual para propiciar la interacción familia-escuela no radica en la sensibilización de estas instituciones, sino en el planteamiento, de qué entiende cada una de las partes por participación, en el encuentro interactivo y cómo hacerlo.
Debemos propiciar un modelo sinérgico de educación ambiental no formal en el cual converjan las habilidades, capacidades e intereses de ambas instituciones: familia y escuela, donde mutuamente se reconozcan sus fortalezas, limitaciones y necesidades de complementar sus acciones educativas para potenciar su impacto en pro de los educandos y la sociedad en general.
En este contexto consideramos que el Programa de Ciencia en Familia desarrollado y trabajado actualmente por más de 4000 familias en el Estado de Nuevo León México, está contribuyendo en forma positiva a la mutua revaloración del binomio familia – escuela, por medio de una relación funcional, no sólo para lograr una mejora académica del educando sino haciendo una extensión educativa extramuros, creando también un clima emocional adecuado que acorte la distancia entre maestro y padres, reflejándose en acciones que nos indican avances en las diferentes etapas del proceso de construcción de una sociedad sustentable resultados que coinciden con los obtenidos por Alea García en el 2006 al realizar talleres grupales de educación ambiental a jóvenes.
Indudablemente que en ocasiones, tal y como lo plantean los educadores para la sostenibilidad de la UNESCO tanto en los docentes como en las familias participantes, surgen dudas acerca de la efectividad que pueden tener los comportamientos individuales, los pequeños cambios en nuestras costumbres, en nuestros estilos de vida, para solucionar o minimizar los problemas de agotamiento de los recursos energéticos y de degradación del medio ambiente, cuando sabemos que estos son ocasionados principalmente por las grandes industrias y que lo que cada uno de nosotros puede hacer al respecto es, comparativamente, insignificante. Pero resulta fácil mostrar (bastan cálculos muy sencillos) que si bien esos “pequeños cambios” suponen, en verdad, un ahorro energético per cápita muy pequeño, al multiplicarlo por los muchos millones de personas que en el mundo pueden realizar dicho ahorro, éste llega a representar cantidades ingentes de energía, con su consiguiente reducción de la contaminación ambiental (Furió et al., 2005).
Sólo nos queda reforzar lo que la Agenda 21 indica: la participación de la sociedad civil es un elemento imprescindible para avanzar hacia la sostenibilidad. Finalizamos haciendo nuestras las palabras pronunciadas por el editor y coordinador de la Red de Formación Ambiental para América Latina y el Caribe, Leff en el encuentro nacional para el desarrollo sostenible celebrado en mayo del 2005 en Aguascalientes, Aguascalientes, México: “La Década de la Educación para el Desarrollo Sostenible constituye un alto propósito y un reto para los gobiernos federales, estatales y locales, así como para los educadores y la ciudadanía de la región. Es un llamado a renovar la educación y a ponerla en la vanguardia de los cambios sociales y culturales de nuestros tiempos, para alcanzar un desarrollo sustentable, equitativo y democrático. Son sin duda los sueños de los pueblos de América Latina y el Caribe, ricos por su naturaleza y por sus culturas diversas, que buscan un destino con un futuro mejor para todos”.
Bibliografía
Alea García, Alina. Diagnóstico y potenciación de la educación ambiental en jóvenes universitarios. ODISEO, Revista electrónica de pedagogía. México. Año 3, Núm. 6. 2006.
Castro Rosales, Elva Aurora y Karin Balzaretti. La Educación Ambiental no formal, posibilidades y alcances. Revista de Educación/ Nueva Época Núm. 13 2000.
Charpak, Georges. Manos a la Obra. Las Ciencias en la escuela primaria. Fondo de Cultura Ecónomica, México D.F. 2005
Compromiso Nacional por la Década de la Educación para el Desarrollo Sustentable. Firmado por la Secretaría de Educación Pública y la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT), México, D.F. marzo del 2005. http:www.semanart.gob.mx/educaciónambiental
Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos (2002) Articulo tercero. Ultima Reforma aplicada el mes de noviembre de 2002. Diario Oficial de la Federación México D.F.
Cumbre Mundial de Medio Ambiente y Desarrollo. Agenda 21. Río de Janeiro, 1992 http:www.un.org./esa/ sustdev/documents/agenda21/spanish/agenda21sptoc.htm
Foro Mundial de Educación Dakar 2000 http: www.unesco.d/ept/documentos/index.act
Furió, C., Carrascosa, J., Gil-Pérez, D. y Vilches, A. ¿Qué problemas plantean la obtención y el consumo de recursos energéticos? Revista Eureka sobre enseñanza y divulgación de las Ciencias.2005 http:/www.apac_erureka-org/revista
Ibarra, L. Educar en la escuela, educar en la familia? Realidad o utopía? Universidad de Guayaquil, Ecuador. 2002
Leff Enrique Educación para el Desarrollo Encuentro Nacional de Educación Ambiental para el Desarrollo Sustentable http://www.pnuma.org/educam/esp/catalogo.htm. Volumen 17, Número 36. 2005
Ley General de Educación (1993) Decretada por el Congreso de los Estados Unidos Mexicanos el 13 de Julio de 1993
ONU. Decenio de las Naciones Unidas de la Educación para el Desarrollo Sostenible, Resolución A/RES/57/254 del quincuagésimo séptimo período de sesiones de la Asamblea General de la Organización d las Naciones Unidas 2002

