Domingo García
Lo que me lleva a escribir sobre el profesor Aspect es el recuerdo que imprimió en quienes lo escuchamos en una emisión de France Culture días después de haber sido galardonado con la máxima distinción científica en Francia.
La medalla de oro del CNRS es un reconocimiento a un científico, otorgada desde 1954 al conjunto de una obra académica que haya contribuido de manera significativa al dinamismo y la amplitud de la investigación francesa.
El profesor Aspect no sólo es un notable científico, sino que también se da tiempo para acercar la ciencia al público y para establecer diálogos constructivos con diversos actores sociales, como los representantes del gobierno y con los empresarios (para sensibilizarlos sobre la importancia de contratar doctores en diversas disciplinas). Escuchar al profesor Aspect en la radio suscita una increíble curiosidad y estimula el deseo de conocimiento, pues su explicación es a la vez sencilla y clara, sobre todo cuando habla de las cuestiones más complejas de la física. Su charla es una verdadera lección de conocimiento que nos devuelve el gusto por aprender y el placer por la ciencia.
Los logros del doctor Aspect pueden dividirse en tres grandes épocas. Primero, como joven investigador, un poco decepcionado por la física tradicional, pero muy interesado en la física cuántica. Después, viene el periodo llamado de los “átomos fríos”, y finalmente, otra pequeña revolución: llamada de la óptica atómica (o control de átomos a través del láser).
APORTACIONES SOCIALES
Creo que merece la pena subrayar la labor de difusión y de popularización de la ciencia que realiza. Para el doctor Aspect, la investigación fundamental no puede ser determinada por ningún criterio. Sólo la libertad y la ausencia de prejuicios pueden guiar al investigador hacia nuevos horizontes. El objetivo de una tesis no se conoce con antelación. Por eso se puede cambiar de rumbo en el camino, corregir, reorientar la investigación. La investigación fundamental significa para el físico francés “tener los pies en la tierra”, ¡aun y cuando las interrogantes que uno se plantee sean extremadamente abstractas!
Tratando de disolver el conflicto entre investigación fundamental e investigación aplicada, Aspect afirma que éstas no son opuestas, sino complementarias. Existen, según él, “pasajes continuos”. El divorcio que existe muchas veces entre los dos tipos de investigación, fundamental versus aplicada, es una ruptura trágica. Por un lado, la investigación fundamental, pura y desinteresada, sólo está determinada por el investigador que conoce; conforme avanza, descubre el camino que debe tomar su “experiencia de pensamiento” (los investigadores trabajan en base a “esquemas ideales”). Por otro lado, la investigación aplicada, que busca la rentabilidad y el rendimiento a corto plazo, sólo puede ser conducida por el industrial que conoce el mercado. De ahí la importancia de esos “pasajes continuos”, de esas vías de comunicación entre una y otra. Él dice por ejemplo que no es bueno para ver las aplicaciones de sus descubrimientos. Pero es importante explicar sus investigaciones al público en general. Y quizás ahí haya alguien que encuentre una aplicación. Para reforzar su argumento, cita el caso del rayo láser, diciendo que seguramente sus inventores no tuvieron la idea de usarlo para leer el código de barras en los supermercados).
EDUCACIÓN, DEMOCRACIA, CULTURA CIENTÍFICA Al final de su entrevista el profesor Aspect no sÓlo destaca las virtudes del método científico (hipótesis, experimentación y tesis), sino insiste en que una democracia no puede funcionar si sus ciudadanos ignoran lo esencial de las disciplinas que estructuran (o deben estructurar) sus decisiones. Citando el caso de la historia, imposible de ignorar si no se desea repetirla, o de la energía alternativa como el hidrógeno, cuya obtención genera efectos colaterales como el calentamiento de la tierra, Aspect recalca la importancia de la física como instrumento de decisión con respecto a los temas más importantes de la vida cotidiana! A la pregunta del entrevistador sobre el divorcio entre cultura literaria (o general en México) y cultura científica, Aspect afirma que no puede haber nada peor para la sociedad. Dice que ése es un verdadero problema, que sería ideal eliminarlo de raíz. La valorización de la cultura literaria, en detrimento de la cultura científica, es a sus ojos un gravísimo problemacultural.
Criticado por la incomprensión que pueden suscitar los misterios de la ciencia (que se le atribuyen explicaciones mágicas) y sobre todo por el lenguaje muchas veces utilizado, Aspect arguye que el investigador debe explicar la diferencia de lo mágico, los maravilloso, lo sorprendente. Efectivamente, la ciencia es maravillosa y sorprendente. ¡Lo que es sorprendente, es el increíble poder del método científico que termina por encontrar una explicación de las cosas! Lo maravilloso es encontrar un sentido a las cosas, sabiendo reproducirlas y canalizarlas para inventar nuevos aparatos y mejorar la vida del hombre en la tierra. Las palabras de Aspect reconfortan a quienes creemos en el paradigma del progreso basado en la ciencia y la tecnología.
Su pensamiento parece encarnar al hombre contemporáneo de inspiración científica, aquél que encuentra las explicaciones en la razón y no en la superstición, las creencias o la magia.
