M.C.H. José Francisco Guevara Ruiz
Aprincipios del siglo XX, se estableció en la ciudad de San Luis Potosí el Taller de Mármoles Italianos Biagi Hermanos, propiedad de los marmoleros, escultores y ornamentistas italianos Dante, Domingo y Giuseppe Biagi. Fue una de las principales industrias de bienes muebles artísticos suntuarios, cuyo giro fue la creación escultórica y la talla de elementos funerarios, arquitectónicos y decorativos en mármol de Carrara.
Su producción artística es una de las más importantes del centro-norte de México, donde ejercieron una influencia estética, única y valedera, al colocar sus bellos y extraordinarios mármoles en los principales mercados comerciales de las ciudades de San Luis Potosí, Monterrey, Saltillo, Tampico, Aguascalientes, Pa-rral y Zacatecas.
La producción estuvo determinada por los gustos e influencias de la cultura occidental, a través de las academias de arte, y persiguió los gustos finiseculares de los nuevos amos del mundo: la nueva burguesía industrial y comercial, que sustentó la presencia europea, modelo a seguir como único medio de alcanzar el orden y el progreso de México, afianzándose a los procesos históricos del país.
Para ello, los arquitectos porfirianos tuvieron que buscar en el extranjero todos aquellos materiales e insumos que le dieran sentido al progreso, como el mármol. Contrataron casas artísticas, especialmente las italianas, que ejecutaron las obras de ornamentación de los edificios.
La sociedad de San Luis Potosí y del norte de México siguió con las mismas dinámicas del resto del país, y gracias a las vías de comunicación y los grandes capitales logrados por la minería, la agricultura, el comercio, la incipiente industria y a una adecuada política y gestión gubernamental, pudo accedier a un mayor número de productos artísticos suntuarios para el uso y deleite estético, transformando y decorando sus espacios privados al estilo de los palacios europeos.
PRIMERAS INDUSTRIAS ARTÍSTICAS
En esta época se establecieron en San Luis Potosí las primeras industrias artísticas, que fueron la fábrica de muebles de Jorge Unna y los Talleres de Mármoles Biagi Hermanos.
Los Biagi Hermanos fue un taller o casa artística familiar, que poseía canteras de mármol en Carrara, y un taller en Avenza, Italia. Los Biagi emigraron a México para trabajar como operarios calificados en las marmolerías mexicanas. En 1901 se establecieron en San Luis Potosí, e iniciaron su actividad artística y comercial, despertando el buen gusto por la estatuaria.
Casi todo lo que hicieron para San Luis Potosí se localiza en los espacios públicos de la capital, tanto de uso cívico como religioso. El cementerio del Saucito es el lugar con más obras suyas, seguido por la Catedral, los templos de San Agustín y Sagrado Corazón; el Santuario de Guadalupe; la Plaza de Armas, la Alameda, los jardines de San Juan de Dios y Colón, y la Antigua Penitenciaría del Estado.
También se ubicaron obras suyas en numerosas casas y colecciones particulares, que permitieron la difusión y convivencia social del arte y la cultura; pero desagraciadamente el tiempo, la ignorancia, la indiferencia y la nula valoración de estas manifestaciones, han llevado a la pérdida y destrucción de este patrimonio.
La producción artística de los Biagi está catalogada en tres grandes grupos:
Producción funeraria
Producción arquitectónica
Producción decorativo-suntuaria
PRODUCCIÓN FUNERARIA
Las obras correspondientes al primer grupo comprenden todas aquellas esculturas funerarias de ángeles, dolientes, virtudes teologales, religiosas, arquitectónicas y retratos; así como la tipología de tumbas y lápidas; que ponen de manifiesto el uso del estilo, la forma, proporción, temas, técnica, simbologías escatológicas, filológicas e históricas universales, que se dieron asimismo en otras latitudes de la misma época, y que explican los usos, como la lectura ideal de la burguesía potosina decimonónica para rememorar a los difuntos, buscar la protección celestial y descanso del alma, consolar la pena y manifestar el nivel económico, estatus social y cultural de los comitentes, utilizadas además para revelar la apariencia de virtuosos cristianos en una era positivista, aun después de la muerte.
Se instalaron en la primera sección del Cementerio del Saucito, San Luis Potosí. Los ejemplos más representativos quedan de manifiesto con las esculturas de los ángeles, ánimas y virtudes teologales; así como el estupendo trabajo generado en las tumbas con diseños arquitectónicos ornamentales y suntuosos, cuya arquitectura combinan varios cuerpos, columnas, bases y pedestales elevados.
Fuera de San Luis Potosí, encontramos obras fune-rarias en el Cementerio de los Ángeles, Aguascalientes; en el Cementerio “De los ricos”, en Zacatecas; en el bellísimo Cementerio del Carmen, en Monterrey; en el Cementerio de Santiago, en Saltillo; y en Tampico y en Parral, en los cementerios municipales.
PRODUCCIÓN ARQUITECTÓNICA
Obras correspondientes al segundo grupo son las esculturas, elementos tectónicos, acabados arquitectónicos y decorativos que forman parte del diseño, decoración tectónica, mobiliario y acabados de edificios, como altares, comulgatorios, monumentos conmemorativos, pisos y lambrines; chimeneas, fuentes, placas conmemorativas y profesionales; señalizaciones urbanas, números de casas, y bases para lámparas de alumbrado público. Todos estos elementos forman parte esencial de la expresión e imagen urbana de los edificios del Centro Histórico.
Los elementos más importantes en la capital potosina fueron el grupo del Apostolado, de la fachada de la Catedral, copia a escala del de San Juan de Letrán, en Roma, así como el altar con la copia de la escultura de San Sebastián yacente; los comulgatorios del Santuario de Guadalupe, San Agustín y el Sagrado Corazón; las placas conmemorativas de la Exposición Agrícola e Industrial de 1906, de la biblioteca de la Penitenciaría, y de los monumentos donados por las colonias extranjeras en el faro de la Alameda y Reloj del jardín Colón, entre otros.
En Saltillo están presentes en el Teatro Carrillo, y en Tampico, en la Catedral, donde instalaron su obra magna fuera de San Luis Potosí: el monumental altar principal, así como todos los pisos y lambrines; igual que otros acabados en varios edificios.
PRODUCCIÓN DECORATIVA Y SUNTUARIA
Finalmente, al tercer grupo corresponden todas aquellas esculturas y figuras muebles para el uso ornamental, conocidas coloquialmente como “monas”, inspiradas en temas literarios y mitológicos, ricamente talladas y con gran carga simbólica e histórica, aunadas a una traducción política aplicada a los personajes locales de la época.
Se identificaron otras obras como jarrones monumentales y mosaicos decorativos, que dejan constancia de los gustos finiseculares y de la convivencia armónica con los objetos. A su vez, y con el paso del tiempo, sus propietarios comenzaron a crear colecciones de arte.
Es así como la burguesía potosina y norteña del Porfiriato patrocinó la producción artística de los Biagi Hermanos, despertando de manera inédita el buen gusto por la estatuaria a principios del siglo XX, logrando modernizar el arte suntuario por medio de los usos decorativos del mármol, con la particularidad de exhibir un consumo cultural que respondió a una fase pujante del régimen que permitió que las obras sumamente caras y emblemáticas del sistema artístico europeo llegasen a estas tierras, aspirando de esta manera a una dinámica y distinción social similar a la que entonces se vivía en las grandes metrópolis.
