Alba Fernández Arciniega
HU / UANL
Al momento en que el hombre pisó la Luna, evento del que fuimos testigos por televisión, vi cómo le rodaron lágrimas de dicha a mi padre ante tal acontecimiento: por el avance tecnológico en la comunicación y el placer ante la “tecnología al servicio del hombre”. Para él, hasta entonces, la televisión era la “caja de los idiotas”, por lo que hasta 1967 aceptó tener un aparato receptor en casa, en el que veíamos y discutíamos juntos el programa “Misterios de la Ciencia”.
Mi padre tenía constante expresión de sonrisa, no reía a carcajadas, su enojo y tristeza no eran similares al promedio ya que emanaba felicidad interna constante por la dicha de dar y saber recibir, así como el amar, citando con frecuencia a grandes filósofos, como Krishnamurti, Confucio, Tagore, Jesús, Budah, Pérez Galdós, Erick Fromm, José Ortega y Gasset, etcétera, así como a políticos de acción pacifista como Gandhi y Marcel Proust, idealizando que los humanos tenemos inagotable energía y somos capaces de tener un mundo sin barreras y en paz, aplicando la tecnología a favor del hombre, mejorando lo aprendido.
En el deseo de comprender mejor la vida, nos relataba el placer que sintió al viajar en el primer avión comercial, recordando sus vivencias en las alturas, al contemplar y sintiéndose parte de lo infinito, daba buenos augurios a la ciencia, arte y tecnología. Frecuentemente al usar la computadora u otra tecnología paralela, pienso que su energía y placeres me impulsan a sacarle el mejor provecho.
USO DEL CEREBRO
Al dar a luz a mi primer hijo en el Sanatorio Español, conté con constante apoyo familiar y sobre todo de mi padre, para lograr evitar el que el pequeño cerebro fuese alcanzado por la anestesia, usando “alumbramiento con reingeniería” o sea, parto psicoprofiláctico, usado siempre desde los grupos nómadas así como en poblados a los cuales no les ha llegado la “civilización”. Ahora este método se hace apoyado de la tecnología y con médicos y especialistas en el mismo, trabajando juntos en hospitales; sin embargo, en 1970 el método no era aceptado por las normas del nosocomio, pero al insistirles aceptaron probar conmigo, siendo todo un éxito y abriendo el camino para otras mujeres con deseos de disfrutar con claridad mental el grato momento del nacimiento de sus hijos. Mi padre, docto en el buen uso y abuso del cerebro, compartía alegremente con todos los paisanos y personal del hospital el tener un nieto con cerebro íntegro, dispuesto a recibir información enriquecedora: Rodrigo, mi primer hijo, controló los músculos del cuello a los pocos días de nacido y caminó solo a los nueve meses y medio, desarrollándose con sorprendente avance en todo. Condiciones que beneficiaron a mi segunda hijita también. En las largas y frecuentes charlas padre-hija disfrutábamos el retomar ideas sobre el hombre y su poder mental hacia responder con claridad al amor, la vida y el poder de la mente y su relación con el inconsciente, huellas indelebles en mi cerebro y corazón, difíciles de poner en palabras.
Mi madre, hija de educadores, periodistas, comunicadores y políticos, disfrutó el
arte y sus cambios a costo alto ya que tuvo el placer de ir a la Academia de San Carlos como primera alumna mujer, a escondidas de la abuela, solapada por el abuelo, ya que en esa época las “mujeres decentes” no eran “bien vistas” en esos “trotes”, antecedentes tales que le permitieron encontrar a su gran compañero de vida, formando una familia lectora y estudiosa de diversas corrientes de vida, con libertad y amor.
Considero que estas bases nos hacen navegar por los mares del arte, la ciencia y la tecnología con cosechas de la filosofía como catalizadora de actos nuevos, contemplando la vida en constante evolución. Al llevar en la cabeza la nieve de los años y estando en la esquina de la vida, nos parece prudente valorar la cosecha, aportando reflexiones basadas en el respeto y goce. Al contemplar los beneficios que aportan las nuevas corrientes nos sentimos obligados a analizar cautelosamente el objetivo, y producto así como el costo/beneficio en el área afectiva, económica y social.
Avances tecnológicos
Revisemos algunos cambios que le han permitido al hombre el mejor uso de su tiempo para crear, como fueron: la lámpara de aceite, piedra labrada que usaba como combustible la grasa animal en Mesopotamia y Europa occidental, en 50,000 a.C.; la escritura cuneiforme sobre tablillas de barro en Mesopotamia en 4000 a.C.; la rueda, encontrada en Uruk, en 3200 a. C.; el arpa, labrada en vasijas de Mesopotamia, en 3000 a.C.; el reloj de sol, desarrollado en Egipto en 1450 a.C.; el órgano, instrumento accionado por agua, llamado Hidraulus, nombre de su constructor Tesibio, matemático de Alejandría, en 270 a.C.; la serigrafía, usada en China para reproducir textos en 500 d.C.; la lente, cuyas propiedades ópticas fueron descritas por el físico árabe Ibn al-Haitham, en 1000 d.C.
TELEFONÍA
El teléfono, patentado por Alexander Graham Bell, escocés emigrado a Estados Unidos, quien se dedicó también al estudio de la acústica, enseñando a hablar y oír a los sordos. En 1876 tuvo que viajar a diferentes sitios para demostrar su eficacia, pero su éxito se hizo evidente en 1878, cuando la Reina Victoria constató tal avance, encargándole varios teléfonos; sin embargo su uso entonces era con telefonista, que era la intermediaria entre los clientes.
Sin el teléfono nuestra forma de vida se reduciría en tiempo de calidad enormemente, ya que el sistema telefónico se ha ido mejorando a tal grado que nos acompaña diariamente con costo tal que las personas que viven en pequeños lugares alejados de los centros urbanos son beneficiados también ¿Podríamos imaginarnos el ritmo de vida actual sin telefonía?
AUDIOFONÍA
Descubrimientos en beneficio del hombre tan importantes han dado lugar a otra cadena interminable de sistemas como son los aparatos auditivos, con frecuencias tan variadas que cubren la riqueza de frecuencias e intensidades que usa el habla, derivándose hacia aparatos auditivos que transmiten las ondas sonoras por vía aérea, hacia aparatos colocados con conexiones que pasan por el oído externo, hacia el medio, hasta llegar al cerebro que los analiza, otros por medio del tacto, algunos se insertan en el hueso temporal (implantes de hueso temporal) y otros se insertan en la coclea, (implantes cocleares).
Estas vías de acceso de las ondas sonoras, requieren de cuidadosos estudios así como de equipos de profesionales entrenados especialmente en diversas áreas para el óptimo aprovechamiento de la tecnología, así como las estrategias de su uso apropiado, que permitirá oír mejor, pero el hablar no es resultante de los implantes o de auxiliares auditivos que usan la vía aérea u ósea, sino de terapeutas bien entrenados (somos pocos en América Latina), coordinándose con el uso apropiado por el paciente, sus familiares y otras personas cercanas.
El rumbo de la ciencia
La amplia experiencia nos ha permitido disfrutar el éxito personal, familiar, profesional, laboral y social de sordos profundos, sin auxiliares auditivos y otros sordos con aparatos comunes de no tan buena calidad y adaptación mediocre, usando lengua hablada y escrita inteligible, incluso en varias lenguas, desgraciadamente no son la mayoría, ya que no siempre contamos con profesionales capacitados y actualizados y otros piensan que el trabajo de equipo les resta poder. La población afectada, en su mayoría, no cuenta con recursos económicos que les permitan cubrir el altísimo costo que esto implica, perdiéndose valioso tiempo productivo.
Encontramos también que ese mundo forma parte de luchas de poder y dinero. Ante la ignorancia, la enfermedad y la pobreza hay poderes políticos, económicos y éticos que no permiten la luz, hacia el necesitado por ignorancia de ellos mismos.
Valoremos los avances maravillosos que está teniendo la Nanotecnología en la investigación, con aprovechamiento de recursos naturales, así como la facilitación que tenemos para trabajar con el sistema de la Medicina Basada en Evidencias, la que nos permite trabajar con reducción enorme de tiempo; pero es como todo, al principio del apoyo de ésta última se siente que lentificamos nuestro sistema de trabajo, pero al tener mayor práctica nos sentimos verdaderamente dotados de ciencia.
TERAPIAS DE VOZ
Antaño hacíamos estudios de la voz, con los parámetros iniciales que nos dieron los doctores Jean Tarneaud, Pedro Berruecos Téllez, Severino Tarasco, María Paz Berruecos, entre otros, sintiéndonos verdaderamente complacidos, avanzan-do con la práctica cotidiana y en nuestro maravilloso juicio auditivo; registrando las voces con diferentes aparatos como eran las cintas magnetofónicas de cuatro pistas, ocupando gran cantidad de tiempo para ubicar cada caso llevando a cabo terapias costosas y largas; pero el avance ha sido tal, que ahora, en mi Laboratorio de Vocología, podemos dar diagnósticos, y terapias de voz por Internet, ¡sin estar el paciente presente! La primera vez que lo logré, a mí se me rodaron las lágrimas de ser protagonista de la historia del avance en la práctica profesional, (al igual que lloro al ver el amanecer, ver una obra de arte y escuchar la música y el canto). La parte humana capacitada, actualizada y convencida del trabajo en equipo es y seguirá siendo el eje regulador del arte, la ciencia y tecnología al servicio de la humanidad.
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