Doctor José Cruz Rodríguez Alcalá
Maestro de tiempo completo / Facultad de Psicología / UANL
josecruz9@hotmail.com
Uno de los trastornos psicológicos que con más frecuencia se presentan en la consulta clínica es la depresión. De acuerdo con el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales -DSM-IV-, las personas con trastorno depresivo describen su estado de ánimo como triste o “desanimado”. Durante estos períodos de estado de ánimo, se presentan al menos otros dos síntomas de entre los siguientes: pérdida o aumento de apetito, insomnio o hipersomnio, falta de energía o fatiga, baja autoestima, dificultades para concentrarse o para tomar decisiones, y sentimientos de desesperanza.
Los afectados pueden señalar pérdida de intereses y aumento de la autocrítica, y a menudo se ven a sí mismos como poco interesantes o inútiles. Los síntomas antes mencionados explican la disminución del rendimiento escolar o laboral, las dificultades interpersonales, el desinterés y automarginación de las personas con depresión.
ALTERNATIVA PSICOTERAPÉUTICA
Actualmente, una de las alternativas psicoterapéuticas que han mostrado notables resultados para el tratamiento de la depresión es la Terapia Cognitivo Conductual. Es una forma de tratamiento a corto plazo, que se caracteriza por ser activa, directiva, en la que el terapeuta y el paciente trabajan de forma conjunta, y postula que las emociones y conductas de las personas están influidas por su percepción de sí mismas, de los eventos y del futuro.
Su objetivo es ayudar a los pacientes a que descubran su comportamiento no adaptativo y pensamientos disfuncionales; que los consideren hipótesis comprobables o modificables al cotejarlos con la realidad; que construyan alternativas más adaptativas y funcionales de respuesta, tanto inter como intrapersonales, para ayudarles a manejar sus circunstancias de vida. La idea es que el paciente aprenda a hacerlo por sí mismo de manera permanente. El enfoque cognitivo conductual considera, al analizar la depresión, que la persona es un todo integrado por factores sinérgicos: biológicos, cognitivos -mentales- y conductuales, que interactúan de manera interdependiente con su contexto ambiental. Así, en este enfoque se trabaja con lo que la persona siente, piensa y hace en su ambiente cotidiano.
SUSTRATO PSICOLÓGICO DE LA DEPRESIÓN
Para Aaron Beck, célebre investigador y terapeuta, el modelo cognitivo conductual postula tres conceptos específicos para explicar el sustrato psicológico de la depresión: a) la triada cognitiva, b) los esquemas cognitivos, y c) los errores en el procesamiento de la información.
La triada cognitiva, que en el caso del depresivo se encuentra caracterizada por un estilo cognitivo negativo; es decir, una forma pesimista automática (inconsciente) de interpretar las experiencias, incluye: a) el concepto disfuncional de sí mismo -baja autoestima-, b) percepción negativa de sus relaciones interpersonales, y c) pronósticos fatalistas.
Los esquemas cognitivos o sistema de creencias del individuo incluyen recuerdos, valores, deseos, expectativas, reglas, etcétera. Forman un filtro a través del cual la persona matiza la percepción de sí misma, su realidad y el futuro. En la depresión se distorsionan las creencias, y se altera en consecuencia la percepción del individuo. Es importante discernir entre conocimiento y creencia: el primero responde a la razón, a la lógica, a lo objetivo, mientras que la creencia, asociada a los afectos y a la emoción, es irracional y subjetiva.
ERRORES EN EL PROCESAMIENTO DE LA INFORMACIÓN
Por cuestiones de espacio, se mencionarán únicamente los errores más elementales en el procesamiento de la información:
Personalización: se adjudica irreflexivamente la responsabilidad o culpa de lo negativo que ocurre o percibe.
Abstracción selectiva: se focaliza la atención en lo negativo de los eventos.
Pensamiento dicotómico: se polarizan los juicios, se usa enfáticamente el nunca, siempre, todo, nada, nadie, etcétera.
Generalización excesiva: por un mínimo aspecto negativo o error se juzga todo lo que ocurre o se hace.
Inferencia arbitraria: se predicen y se creen cosas sin fundamento.
Minimización y Maximización: se subestiman o descalifican las cosas buenas o placenteras y se agrandan las negativas o dolorosas.
Las técnicas conductuales y cognitivas para el tratamiento de la depresión son:
Técnicas Conductuales. Programación de actividades, técnicas de dominio y agrado, asignación de tareas graduales, ensayo imaginario, entrenamiento en asertividad y role–playing.
Técnicas Cognitivas: Reconceptualización o resignificación, relación cogniciones / afectos / conducta,
cognición y experiencias recientes, detección y monitoreo de pensamientos automáticos (inconscientes), prueba de realidad de los pensamientos automáticos, técnicas de retribución -búsqueda de soluciones alternativas-, detección y autorregulación de pensamientos inadecuados.
Con el propósito de diseñar una intervención a la medida de las necesidades del paciente, se pueden integrar otras técnicas, como el debate de la terapia racional emotiva cognitivo conductual, terapia familiar sistémica e hipnoterapia, obedeciendo a una sistematicidad pragmática en aras del bienestar del paciente.
