Cinthya Araiza
En el afán por buscar que alguna forma de vida sobreviva fuera de la Tierra, y sobre todo en la Luna, investigadores de la Universidad de Arizona han encontrado que algunas hortalizas y plantas que encontramos en nuestro planeta tales como la papa, cacahuate, tomate y otros más, pudieran ser cosechadas en Marte, y hasta en la Luna.
El Centro de Agricultura en Ambiente Controlado en Estados Unidos, se han dado a la tarea de construir un invernadero especial de aproximadamente 18 metros con características ambientales parecidas a las de la Luna. Compuesto por una especie de estructuras tubulares, las cuales estarían enterradas en la superficie lunar con el fin de proteger estas plantas debido a las fuertes y constantes erupciones solares ó meteoritos, el módulo además, deberá contener lámparas de sodio para refrigerar el vapor de agua; estaría cargado de semillas listas para germinar en cultivos hidropónicos– que son cultivos sin suelo, que disminuyen los factores limitantes del crecimiento vegetal debido a las características del suelo-cuyas verduras crecen en un mes aproximadamente. Este sofisticado invento, cuenta con sensores que recogen datos y un sistema de control que permite perfeccionar el rendimiento del mismo huerto y realiza predicciones respecto a su operación. Lo interesante es que los investigadores también buscan la forma de diseñar un sistema auxiliar que le permitiría a alguien intervenir desde la Tierra.
Ya se cuenta con algunas posibles soluciones para la obtención de los recursos químicos, en donde el dióxido de carbono -que es introducido por el momento, mediante tanques de presión- éste se obtendría mediante la respiración de los astronautas, mientras que el agua necesaria, sería obtenida mediante la orina de los mismos. La luz eléctrica, se obtendría a través de unos tubos de luz utilizadas para canalizar la luz solar. La NASA, quien financia dicho proyecto, no lo ha puesto en práctica aún, pues ha decidido realizar una serie de experimentos extras antes de ponerlo en marcha.
Este no es el primer intento de colonización de otros planetas. El asentamiento del ser humano en el espacio podría comenzar con el intento de cultivar y crear ambientes atmosféricos apropiados para nuestra raza, y no necesariamente podría ser en algún planeta o en la Luna, sino que esto pudiera darse en órbita. Hoy, varios grupos de diseño de la NASA por ejemplo, han experimentado y examinado la viabilidad de establecer una colonia en órbita, pues se ha determinado que la Luna y en otros asteroides, cuentan con una cantidad de materiales suficientes y que no requieren de otros descubrimientos científicos mas sí de ingeniería innovadora.
