¡Vaya trabajito!

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Ismael Vidales Delgado

Rodolfo impresiona desde que lo ves. Parece bien educado, tiene finos modales, es inteligente y viste muy bien. Sebe conversar de casi todo, impresiona hablando de sus aficiones y propiedades familiares. Tiene apenas 16 años y plática con soltura sobre la problemática nacional.

En verdad los  problemas nacionales nada le importan, él sí que tiene  problemas desde que salió de la primaria: su madre quedó viuda y pronto tuvo un padrastro que tomaba mucho, por lo qué optó por ir a vivir con su abuelita.

“Me gustaba mucho ir al centro” dice Rodolfo. Me encantaba entrar a las tiendas porque descubrí que podía robar sin que me atraparan, luego me metí a comprar marihuana y a fumarla, también le entro al vino y me gusta ir a buenos restaurantes. Como soy delgado y bien parecido, casi toda la ropa que robo me queda bien, además vendo relojes,  plumas, cámaras, anillos y todo lo que robo, está difícil que me atrapen, porque yo se hacer bien mi trabajo, me estoy especializando en abrir coches y no tengo cara de ratero, así que espero prosperar más en esta chamba.

Lo que más me gusta es que no tengo que checar reloj, ni tengo horarios, hay veces que a las once de la noche me va muy bien en los estacionamientos de los antros, pero cuando de plano me aliviano es a eso de las tres de la mañana, cuando salen los chavos y las viejas “hasta atrás”, con el pretexto de ayudarlos a abrir su coche o a subirse sin que se caigan, les bajo fácil la cartera y las joyas.

Me cae que soy bien creativo en este trabajo, hay veces que me pongo uniformes de colegios y con el pretexto de que estoy trabajando para pagarme mis estudios, hasta propinas me dan, pero son bien tacaños, por eso les bajo las cadenas y lo que traigan encima.

Una vez si de plano me la bañé, porque una vieja se dio cuenta que le había desabrochado una cadena de puro oro y que empieza a gritar. ¿Saben qué hice? ¡Me la tragué!. Cuando llegaron los polis yo mismo les dije: pos trascúlquenme, y que me revisan, pos cuando iban a encontrar la cadena, si ya la traía yo en la panza, al cabo otro día la recuperaba. No hay que tenerle asco al dinero, todo es cuestión de ser creativo.

Ya voy a cumplir años, y tengo ganas de estrenar un rolex, no se cómo le haga, pero me caí que lo voy a tener.

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