Cinthya Araiza
El sólo concepto de poligamia es un tema controversial, mientras que algunos sostienen que ésta práctica es una creencia religiosa, otros aseguran que es más bien cuestión de decisión propia y que el aspecto religioso no es más que una escusa. Aquellos que están en contra de la poligamia, o de un matrimonio múltiple, creen firmemente que el estilo de vida de quienes la practican, es completamente dañino y poco saludable para los hijos, producto de estos grupos de personas; se cree que la legalización y aceptación de la poligamia llevaría a una sociedad completa a un desbalance inevitable, pues el hecho de que un hombre tenga dos esposas, dejaría a otro hombre sin una pareja potencial.
¿Pero en sí, que es la poligamia y dónde surge? La poligamia es un matrimonio que involucra múltiples personas y existen varios tipos, la poligamia musulmana que es la más pura en esencia religiosa y que involucra a un hombre y dos ó más esposas; la poliandria que es lo contrario, involucra a una mujer con dos ó más esposos. Ésta última y la de los matrimonios comunales ó los que intercambian parejas, son completamente prohibidos por el Islam y carecen del sentido religioso. La poligamia se ha practicado por siglos y a lo largo de la historia humana. Incluso, se cree que algunos profetas como Abraham, Jacob, David y Salomón, fueron polígamos, al igual que muchos reyes y mandatarios, en épocas muy antiguas ó modernas. Durante épocas bíblicas, la poligamia fue aceptada por sociedades enteras e incluso era algo común ya que no se ponía ninguna objeción. En la época de Muhammad, predicador del Islam, la poligamia estaba fuertemente arraigada a la vida social. Incluso el Corán habla de poligamia y no la descartó, pero sí la rechaza al ser practicada irresponsablemente. El mismo Corán organizó la práctica al pulirla, eliminando así los males tradicionales que se daban en ella y garantizó sus beneficios; lo hizo con el afán de cuidar la estructura familiar que para el Corán, es el único y verdadero fundamento de la sociedad. Hoy, es la práctica musulmana por excelencia pero no deja de ser ejercida igualmente en el mundo occidental, a pesar de que es ilegal en la mayoría de los países de occidente, por lo que muchas veces se vive en secreto.
Países como Estados Unidos, en donde la poligamia es ilegal, han surgido movimientos de familias polígamas que van de la mano con el movimiento de personas que luchan por legalizar el matrimonio homosexual, con la esperanza de que se acepte e incluya a la práctica polígama en un marco legal. Hay quienes creen que legalizar dichas creencias ó estilos de vida, acabaría por completo con el alto índice de infidelidad y personas que viven en Bigamia, que es tener dos esposas ó esposos, dos matrimonios separados sin que ambas parejas lo sepan.
En sociedades como la nuestra, hablar de poligamia es hablar de un tabú, una práctica que además de ser ilegal, es injusta e innombrable. A veces, se omite el término poligamia y se utiliza el de matrimonios múltiples. Tan tabú es para las sociedades cristianas, que se habla de que el musulmán es un hombre cegado por las pasiones físicas y machistas al ser poseedor de varias concubinas. Se creen que los musulmanes tienen la libertad de cambiar de pareja como si “cambiara de zapatos”.
Es verdad que muchas veces dichas suposiciones se vuelven exageradas debido a la falta de conocimiento del Islam, además de que esta religión ha sido condenada por películas e historias divulgadas erróneamente en revistas ó publicaciones, pues la filosofía social de dicha religión tiene un valor cultural y tradicional que pocos conocen a fondo. La cultura musulmana tan alejada de la nuestra, tiene sus propios fundamentos, por lo que no se puede juzgar una o varias prácticas de ésta. En nuestras sociedades de occidente somos monógamos y por lo general, fieles a nuestras creencias religiosas, lo cual, también es cuestión cultural así estamos acostumbrados a vivir y creemos que es lo correcto.
