Actualmente todo parece posible en cuanto al tema de la tecnología, las comodidades que nos proporciona en estos días, parecerían sacadas de una novela de ciencia ficción para quienes nacimos en la década de los 50´s , 60´s y hasta 70´s. Literalmente estamos en contacto con cualquier tipo de información buena o mala, que desgraciadamente está al alcance de las nuevas generaciones que ya nacieron con ella.
Nuestro país enfrenta una de las etapas más difíciles de los últimos cien años, pues se encuentra herido y resquebrajado en uno de los aspectos más importantes de una nación: la sociedad. Parecería que nadie hace lo que le corresponde, los padres, el gobierno, la escuela y los medios de comunicación. Como seres preocupados de sacar adelante a este País en el que todos vivimos, es necesario sacrificar ciertos privilegios. Si bien es cierto que el artículo 6° de nuestra Constitución y que además se menciona en el art 19° de la Declaración de los Derechos Humanos :
“ La manifestación de las ideas no será objeto de ninguna inquisición judicial o administrativa, sino en el caso de que ataque a la moral, los derechos de tercero, provoque algún delito o perturbe el orden público; el derecho a la información será garantizado por el Estado.”
Habríamos de analizar, dadas las circunstancias por las que atraviesa México, que tanto se está afectando a la moral, a los derechos de terceros y a perturbar el orden público, así como el grave daño que en materia de Educación hacen a quienes se encuentran en edad de aprender. Por un lado, se hacen reformas educativas, promoviendo los valores, las actitudes y habilidades que se requieren en el perfil de egreso de quienes terminan su educación básica y por el otro se permiten todo tipo de información en diferentes medios, como la televisión, radio, periódico, etc donde son promovidos a través del lenguaje, imágenes y actitudes un estilo que difieren mucho de lo que se pretende lograr con todos los individuos pertenecientes a nuestra sociedad.
Esto es una grave incongruencia que desgraciadamente vemos con toda naturalidad, lenguaje obsceno, de doble sentido en programas para niños, parodias de dibujos animados donde denigran la autoridad del maestro, y demás series mediocres que han hecho de la gran mayoría de los habitantes humanos con una escala de valores distorsionada donde el más soez, se cree mejor persona.
Creo que es tiempo de utilizar a los medios de comunicación para que ayuden a formar de esta, una sociedad mejor, promoviendo valores, cultura, arte real , verdadero y actitudes dignas de imitarse por los niños y adolescentes que viven en este país. Hacer un completo estudio sociológico de las causas y consecuencias que han llevado al país al lugar donde está, entendiendo que los avances tecnológicos son un arma de dos filos, si éstos no son utilizados correctamente y se interpretan las leyes en base al lucro y la fama y no para el bien de una sociedad cada vez más enferma.

