Cinthya Araiza
Anteriormente no se comentaba mucho sobre el tema ya que no era considerado un problema grave, pero debido al incremento -a nivel mundial-de casos de persecución y agresiones en la última década, sobre todo en las escuelas, el Bullying ó acoso escolar se ha vuelto uno de los temas que caracterizan al siglo XXI. Es uno de los males sociales más peligrosos pues sus principales víctimas, son los niños y adolecentes.
Es curioso que el origen de este mal data de los años 70s y que la raíz de la palabra bullying proviene de Noruega, quien identificara por primera vez este problema en donde los alumnos viven situaciones verdaderamente espantosas y denigrantes, y que muchas veces termina cobrando víctimas mortales.
El bullying no sólo esta presente en la escuela, puede estar en todos lados, ya que no es exclusivo de algún sector de la sociedad en particular; involucra a una víctima y a uno o varios agresores, en donde estos últimos por lo general son de sexo masculino y de actitudes agresivas, y dominantes. La agresión comienza cuando la víctima potencial de dicho agresor (es) se encuentra sola, en baños, pasillos, comedor, patio, etc. estas suelen ser sumisas y sufrir de constantes amenazas, y es por esto que muchas veces es difícil identificar la existencia de algún problema de bullying. Ahora bien, no se identifica como agresión a un empujón ó comentario, ni a las burlas, sino que se trata de situaciones que van más allá de un daño emocional y psicológico que si no se detectan a tiempo, pueden llevar a la víctima a trastornos peligroso e incluso al suicidio.
Desde secundaria y hasta preparatoria, escuelas públicas ó privadas, el bullying no perdona y no tiene edad, género ó nivel socio-económico definido. Incluso, se ha expandido hasta el grado de utilizar a la misma tecnología,situación ya identificada como cyber bullying, que aunque es difícil de creer que éste tipo de bullying afecte tanto como el físico, puede hasta ser peor, pues se vale de las populares redes sociales, blogs y correos electrónicos para afectar a las víctimas. Su difusión por ende es mayor, el daño también es mucho mayor y es mucho más difícil de identificar.
Hoy, los casos de bullying en nuestro país van en incremento. Padres de familia, docentes y todo miembro de la sociedad, debemos investigar detalladamente lo que está ocurriendo con las nuevas generaciones para poder detectar e identificar algún problema de bullying; es casi como combatir a la delincuencia desde la raíz. Depende de nosotros el que las escuelas y el gobierno sean capaces de otorgar la suficiente información para que la ignorancia no sea la principal causa.
Inculcar en nuestros niños confianza, respeto y honestidad es cada vez más importante y ya no solo es labor de los padres sino de todos por igual. Somos responsables del ejemplo que estemos dando a nuestros niños.
Que nos tratemos como seres humanos y que demostremos respecto para con los demás; es nuestro deber asegurarnos de que observen y escuchen acciones y palabras con valor para así evolucionar hacia un mejor futuro, y no distorsionar y evitar la mutilación social que hoy por hoy vivimos.
