El arte en la escuela

Spread the love

Por Ismael Vidales Delgado/ ividales@att.net.mx

kpintanPor ahí me encontré una bella frase que define el arte y su trascendencia, me gustó como inicio de esta colaboración: “El arte y el hombre son indisociables. No hay arte sin hombre, pero quizá tampoco hombre, sin arte. Por él, el mundo se hace más inteligible y accesible, más familiar. Es el medio de un perpetuo intercambio con lo que nos rodea, una especie de respiración del alma,…El hombre aislado o la civilización que no accede al arte están amenazados por una secreta asfixia espiritual, por una turbación moral” (René Huyghe, poeta inglés).

El arte es una actividad omnipresente en la vida cotidiana de los seres humanos; es un diferencial evidente entre los humanos y los otros seres vivos, porque el ser humano es el único capaz de producirlo y disfrutarlo.

La actividad artística tiene distintas funciones sociales, históricas, personales y sociales.  Tal vez la más importante sea la de lograr la comunión entre los humanos y la armonía de la personalidad individual. Además el arte da placer, refleja la realidad, pacifica los conflictos personales y sociales, desarrolla la creatividad, y lo más grande, es la base de todo descubrimiento científico.

El arte es un lenguaje de mil formas y manifestaciones. El hombre lo trae integrado desde su nacimiento, y gracias al arte el niño satisface sus necesidades estéticas y de conocimiento, el adulto expresa su ideología, sus goces y sufrimientos, su visión de la realidad, el pasado y la visión de futuro de la sociedad.

El arte es también un medio de aprovisionamiento de conocimientos, un conjunto de lenguajes simbólicos (corporales, sonoros, visuales, dramáticos, literarios), y es aquí, por lo tanto, donde entran en juego los procesos de enseñanza-aprendizaje escolares, donde clamamos porque el arte vuelva a las aulas de las escuelas.

L. S. Vygotsky, dice que lenguaje permite al individuo actuar sobre la realidad a través de los otros y lo pone en contacto con el pensamiento y la cultura de los demás.

Aquí es importante diferenciar las posibilidades de aprendizaje que el niño es capaz de construir en solitario y las que podría desarrollar entre amigos (Vigotsky le llama zona de desarrollo potencial). El arte es, como se advierte, la mejor posibilidad de impulsar la formación integral de la personalidad infantil.

En la escuela, la educación artística prácticamente no existe, aunque jamás ha desaparecido de los programas, pero suele confundirse con adiestramientos automáticos y rutinas de ínfimo valor. Todos leímos alguna vez acerca de la importancia que los griegos daban al arte, sin embargo, debemos decirlo, el arte en las escuelas actuales, ocupa un lugar periférico en los diseños curriculares. Mucho de esto se debe a la visión modernista de la educación, visión preñada de pragmatismo, utilitarismo, y eficientismo mal entendido. A tal grado ha llegado el desprecio por el arte, que decir “artista” es casi sinónimo de “muerto de hambre” que trabaja por “amor al arte” o sea gratis.

Esta visión de la Educación Artística escolar tiene relación directa con la idea de que el único conocimiento válido es el que hace competitivo al alumno, líder empresarial, productor de tuercas de calidad.  Esta visión relega a la nada cualquier otro tipo de conocimiento que no esté ligado al dinero y a la creación de satisfactores inmediatos, olvida por completo el alimento del espíritu y la producción trascendente, eso no sirve, no tiene mercado.

En nuestro país, a partir de la reforma de 1993, encontramos la Educación definida como aquella que debe brindar a los alumnos la posibilidad de conocer los códigos de las distintas disciplinas que la integran: Música, Expresión Corporal, Plástica y Teatro. Valdría retomar la idea de Herbert Read, que propone no hacer de todos los individuos artistas, sino acercarles los lenguajes de las disciplinas artísticas que les permitan nuevos y distintos modos de comunicación y expresión, desarrollando las competencias individuales interrelacionadas con lo social, a través de la sensibilización, la experimentación, la imaginación, y la creatividad. Esto equivale a no empeñarnos mucho en pretende formar artistas profesionales, sino un pueblo que practique y disfrute actividades artísticas, hechos creativos, o sea reivindicar los lenguajes artísticos como formas estéticas de comunicación entre los hombres.

La actividad creadora aparece entonces como una forma de relación especial, ya sea entre los niños y el adulto o de los niños entre sí, con un claro valor educativo. Al respecto señala Vigotsky “Llamamos actividad creadora a toda realización humana de algo nuevo, ya se trate de reflejos de algún objeto del mundo exterior, ya de determinadas construcciones del cerebro o del sentimiento que viven y se manifiestan sólo en el propio ser humano.”

Todos los seres humanos poseemos capacidad para la creación. Read Herbet insiste en su libro “Arte y Educación” (1991) que el arte debe ser la base de toda forma de educación enaltecedora. El arte no es sólo técnica, es historia, es lenguaje de una época y cultura. El arte no es patrimonio sólo de un hombre, es patrimonio de la humanidad. ¿Será tan difícil trabajar en pro de que el arte vuelva a tomar asiento en las escuelas?

One thought on “El arte en la escuela

  1. Hola Ismael:
    Llegué a este artículo de manera incidental, buscando imágenes sobre Arte, comparto lo que ahí describes y te comento que utilizaré alguno de los conceptos ahí citados, diciendo la fuente, para una plática que sostendré en breve sobre Arte, Ciencia y Deporte como detonadores del talento.
    Espero seguir revisando tus trabajos.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Back To Top
Spread the love